El elenco nacional va con Félix Hernández en la lomita frente a los puertorriqueños
MIAMI.- Derrotando esta noche a Puerto Rico, Venezuela asegurará un asiento entre los cuatro grandes del Clásico Mundial de Beisbol, que deliberarán en Los Ángeles el próximo fin de semana. Decirlo es fácil. Hacerlo no. Borinquen es un equipo invicto, una potencia, un zarzal con espinas Grandes Ligas que acaba de tragarse al favorito del torneo, Estados Unidos, por nocaut.
Los criollos entienden a qué se enfrentan, a quiénes se enfrentan, pero confían en sus posibilidades de triunfo y con sobrada razón: su ofensiva es de las mejores del certamen y a la lomita nacional la coronada un rey: Félix Hernández, abridor de hoy por la selección. “Nosotros podemos”, asegura Grégor Blanco en nombre de la plantilla.
La tricolor suma tres victorias en fila y comenzó con éxito su cabalgar por la segunda ronda del campeonato. Su fusilería fue embaulada el sábado por el pitcheo de Holanda, pero el poderío sigue allí. “La pelea es peleando, será un juego interesante”, comentó Luis Sojo, mánager de la tricolor. “Será un partido estupendo”, dijo por su parte José Oquendo, piloto de los insulares. El duelo va revestido con todas las características de un clásico.
Desde los prismáticos de Sojo es fundamental pararle el trote al lineup puertorriqueño, en el que conviven Carlos Delgado, Carlos Beltrán, Alex Ríos e Iván Rodríguez. Ve que los del Estado Libre Asociado están pasando por un buen momento y tomó nota de la agresividad con la que jugaron contra Estados Unidos. “Cuando tú ves que le batean así a un pitcher como Jake Peavy es porque los toleteros están listos”, considera el dirigente. “Con hombre en primera daban un hit al centerfield y el de primera corría a tercera. Debemos estar pendientes de esas cosas”.
Frenar a los boricuas depende fundamentalmente del “Rey Félix”, joven de 22 años de edad, pero con armas y temple propios de alguien mayor y que refulge en la gran carpa.
Para Sojo no podía haber mejor lanzador contra Puerto Rico que el carabobeño, de quien aspira seis entradas sólidas. Siete serán más que bienvenidas. “Aunque los otros equipos digan que no van a estar pendientes, cuando tienes a un hombre como Félix en la lomita eso es una preocupación que tienen”, asegura el piloto petareño.
“De Félix espero su repertorio y sus ganas. Es un profesional y va a pitchear por su país. Ustedes vieron su tremenda intensidad en el primer juego (en el que relevó y tiró cuatro entradas en blanco contra Italia). La mentalidad es que vaya a seis innings, ojalá vaya a siete para entonces usar al bullpen”.
La presentación más reciente de Hernández data del sábado siete de marzo, es decir, hace nueve días. La inactividad (Roberto Espinoza, coach de pitcheo de Venezuela, siempre recalca que nunca es lo mismo hacer bullpen que trabajar en un combate real) es un eterno conspirador en el mundo de los tiradores, pero el as de los Marineros de Seattle asegura que no se dejará sorprender. Su pretensión es completar el máximo de 85 lanzamientos que las reglas del Clásico le permiten hacer a un monticulista en contiendas de segunda ronda. “Me siento bien, yo estoy entrenando desde enero”, mencionó Hernández. “Estoy preparado físicamente y ahora tengo que leer los reportes de los scouts. Debo hacer mi trabajo y lanzar strikes. No vi el partido entre Estados Unidos y Puerto Rico, pero escuché que Puerto Rico había noqueado a Estados Unidos. Sólo debo hacer lo mío, lanzar a mi manera. Eso es todo”.
Ramón Hernández, su catcher, lo dejará todo al libre albedrío del escopetero, pues considera que a alguien tan ducho en su oficio como Félix sólo hay que ponerle la mascota. “Él ha lanzado mucho tiempo y sabe lo que va a hacer”, agregó el cumanés. “Tiene su plan de trabajo y sólo vendrá a ejecutarlo. Lo único que debo hacer es mirar el lineup y sentarme con él a ver qué vamos a hacer. Yo me adapto a los pitchers. Lo más importante que debe hacer Félix es controlar las emociones. Debe salir muy tranquilo, muy controlado”.
Snell está precisado
El iniciador de Puerto Rico en el lance contra Venezuela será Ian Snell, grandeliga de los Piratas de Pittsburgh y conocido por su actuación en la LVBP con Caribes de Anzoátegui. Los criollos manejan la información de que lanza rectas en abundancia, lo que para Grégor Blanco es una ventaja, por ser la recta el envío más cómodo de batear. Sojo comentó que también usa muchas sliders.
Luis Dorante, coach de banco de la selección y quien cumple esa misma labor con Pittsburgh, es quien mejor lo conoce, por tratarse de un lanzador con el que trabaja a diario en territorio bucanero. “A él le podemos dar”, asegura Dorante. “Tiene buen repertorio, buena recta y curva. Debemos aprovecharlo sobre todo en los primeros innings, porque suele tener problemas”.
Venezuela no se juega la vida en este cruce con Puerto Rico, pero el plantel saldrá al campo como si así fuera. “Es importante ganar, porque uno no quiere andar después con la cabeza inflamada”. Sojo dixit.
Todo sobre el terreno
Carlos Guillén, uno de los bateadores nativos con mejor desempeño en el Clásico, no sabe mucho de Ian Snell, aunque tampoco le preocupa demasiado lo desconocido. “En la pelota no ganas porque eres amigo de éste o porque conoces a aquél”, mencionó el maracayero, muy amigo de Iván Rodríguez, uno de sus contrincantes de esta noche. “No se trata de intimidarnos ni de intimidar a los demás. Tenemos que ganar los juegos en el terreno”.
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