| Carlos Vásquez falló ante Estados Unidos (AP) |
Esta vez los bates han producido, pero el balance de una victoria y una derrota en el primer fin de semana de la competencia tiene al staff de bomberos como la mayor preocupación de la novena. Miguel Cabrera y Magglio Ordóñez no han dado cuadrangulares, cierto.
El aporte necesario del cuarto y quinto bates venezolanos, sin embargo, ha sido compensado por los dos vuelacercas de Carlos Guillén, el estacazo de vuelta completa de Melvin Mora y los cinco dobletes de José López.
La tropa de Sojo ha anotado 13 carreras en dos encuentros, una cifra que eclipsa la flaca producción de la primera edición del Clásico. Los tres abridores que han tomado parte de la cita (incluyendo a Félix Hernández, quien entró al primer encuentro después de Carlos Silva) han permitido dos carreras en 12 innings, para 1.50 de efectividad. Ese promedio combina los desempeños de Hernández, Silva y Armando Galarraga, quien dejó ganado el choque que comenzó, el domingo, 3 por 2 sobre Estados Unidos.
El inconveniente de la Vinotinto ha estado en lo que ocurre cuando suben a la loma los lanzadores que no tienen contrato en el béisbol organizado. El sábado, contra un lineup que mezcla grandeligas, peloteros de las menores y jugadores del circuito italiano, Órber Moreno fue capaz de sacar tres outs, sin tolerar rayitas frente a Italia.
El domingo, contra la alineación más poderosa del torneo, la de Estados Unidos, Víctor Zambrano, Carlos Vásquez, Yoel Hernández, Iván Blanco, Jean Carlos Granados y Víctor Moreno toleraron 13 anotaciones, todas limpias, en apenas seis episodios. La efectividad de 19.50 que comparten los siete apagafuegos suramericanos sin contrato en la pelota organizada pinta un enorme signo de interrogación.
¿Podrá Venezuela trascender en una reunión que convoca a muchos de los mejores bateadores de las mayores? Enrique González y Ramón Ramírez, dos abridores con antecedentes positivos, lanzarán la primera parte del encuentro de este martes. Sojo necesitará que repitan el desempeño de Silva y Hernández en la primera jornada, de modo que Francisco Rodríguez pueda entrar a cerrar el juego, en busca de poner a la Vinotinto en la segunda fase. Rodríguez aún no debuta en el Clásico, lo que no deja de ser una preocupación.
Un relevista corto, especialmente uno con la veloz recta de "K-Rod", necesita trabajar con frecuencia para evitar subir a la loma con tendencia al descontrol. Es otra preocupación. El equipo que hace tres años compitió con un pitcheo de primera línea cruza ahora los dedos porque los seis serpentineros venezolanos que viajaron a Toronto después de participar en el spring training de grandes ligas no requieran de más ayuda y basten para avanzar a la ronda de Miami.
Sólo tres de ellos podrán subir al montículo contra Italia o Canadá, porque Silva, Hernández y Galarraga tienen que descansar. De lo que hagan ellos, y ese otro grupo de lanzadores hambrientos de demostrar que aún tienen mucho que hacer en el béisbol de alta competencia, dependerá la esperanza de un país que comenzó entre los favoritos, aunque con plomo en el ala, debido a los problemas que tuvo Sojo para estructurar su bullpen.
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