Tomás Rincón no se arrepiente de haber dejado al Táchira. Quiere triunfar en Europa
CARACAS.- Tomás Rincón atendió el teléfono. Habló e impuso condiciones: “Que no dure mucho, que tengo que ir a ver a mi novia”. El pedido tiene lógica. Quizás, ella sea lo único que endulce su estadía en Alemania.
El criollo no la pasa bien en el Hamburgo. Su entrenador, Martin Jol, apenas le da oportunidades. Atrás quedaron los días en los que era titular en Táchira. Hoy es suplente y juega poco: sólo suma 122 minutos en cancha. Pese a ello, no lamenta estar en Europa.
-¿Que ha pasado? ¿Por qué has visto tan poca acción?
-Yo llegué cuando ya iban varios partidos en el año. El equipo ya estaba armado y siempre que uno viene de cambio, lleva un proceso de adaptación que quizás me tocó cumplir.
-¿Cómo es tu relación con el técnico del club?
-No podemos tener un proceso fluido por el idioma. Pese a eso, es una relación normal. Él tiene el poder de decidir quién juega; y en este caso, él confía en los jugadores que llevan años con él. Debo tomármelo con calma y trabajar en los entrenamientos para estar preparado para cuando me llegue la oportunidad de jugar.
-¿Te ha explicado por qué no te da esa oportunidad?
-Hace algunos días me dijo que estuviera tranquilo, que le gusta mi forma de trabajo. Simplemente, tiene jugadores con más experiencia en Europa que yo, y quizás por eso ellos me llevan un poco de ventaja ahora. Pero me comentó que él está tranquilo porque ve que le demuestro que quiero jugar.
-¿Qué pasa por la mente de un jugador cuando no juega?
-Como a todo jugador creo que le pega. Sobre todo porque en los equipos donde he estado y en la selección vengo jugando. En principio me pegó y me lo tomaba mal, fue difícil. Sentía esas ganas, esa ansiedad de querer jugar. Ahora estoy más tranquilo, ya adaptado a la ciudad y al equipo.
-¿Te sientes con las condiciones para ser titular?
-Debo ir de a poco. No puedo apurarme porque es un cambio a una liga alemana bastante fuerte. Pero tengo confianza en mí y he tratado de aprender cosas de este fútbol. Yo voy a trabajar, a esperar que el equipo siga rindiendo. Jueguen los que jueguen lo más importante es que el equipo gane.
-¿Consideras que fue una buena decisión cambiar al Táchira por el Hamburgo?
-Las oportunidades te llegan pocas veces en la vida... Creo que la decisión fue correcta, que no vine a un equipo cualquiera. Si bien no he podido jugar lo que haya querido, son cosas que pueden pasar en el fútbol. Hay que tener fortaleza mental para no decaer. Y, pese a todo, pienso que ha sido un buen paso para mi carrera.
¿Y LA SELECCIÓN?
Tomás Rincón sabe que la falta de continuidad puede pasarle factura con la Vinotinto. “Obviamente no se tiene el mismo ritmo que cuando uno está jugando, y por eso hay que trabajar adicional. Hay que ser muy profesional porque te afecta. Yo no jugué mucho antes de la serie frente a Colombia y Argentina pero me fue bien. He trabajado y se puede hacer cosas extras al entrenamiento para estar a tono”. Tendrá que hacerlo.
El criollo no la pasa bien en el Hamburgo. Su entrenador, Martin Jol, apenas le da oportunidades. Atrás quedaron los días en los que era titular en Táchira. Hoy es suplente y juega poco: sólo suma 122 minutos en cancha. Pese a ello, no lamenta estar en Europa.
-¿Que ha pasado? ¿Por qué has visto tan poca acción?
-Yo llegué cuando ya iban varios partidos en el año. El equipo ya estaba armado y siempre que uno viene de cambio, lleva un proceso de adaptación que quizás me tocó cumplir.
-¿Cómo es tu relación con el técnico del club?
-No podemos tener un proceso fluido por el idioma. Pese a eso, es una relación normal. Él tiene el poder de decidir quién juega; y en este caso, él confía en los jugadores que llevan años con él. Debo tomármelo con calma y trabajar en los entrenamientos para estar preparado para cuando me llegue la oportunidad de jugar.
-¿Te ha explicado por qué no te da esa oportunidad?
-Hace algunos días me dijo que estuviera tranquilo, que le gusta mi forma de trabajo. Simplemente, tiene jugadores con más experiencia en Europa que yo, y quizás por eso ellos me llevan un poco de ventaja ahora. Pero me comentó que él está tranquilo porque ve que le demuestro que quiero jugar.
-¿Qué pasa por la mente de un jugador cuando no juega?
-Como a todo jugador creo que le pega. Sobre todo porque en los equipos donde he estado y en la selección vengo jugando. En principio me pegó y me lo tomaba mal, fue difícil. Sentía esas ganas, esa ansiedad de querer jugar. Ahora estoy más tranquilo, ya adaptado a la ciudad y al equipo.
-¿Te sientes con las condiciones para ser titular?
-Debo ir de a poco. No puedo apurarme porque es un cambio a una liga alemana bastante fuerte. Pero tengo confianza en mí y he tratado de aprender cosas de este fútbol. Yo voy a trabajar, a esperar que el equipo siga rindiendo. Jueguen los que jueguen lo más importante es que el equipo gane.
-¿Consideras que fue una buena decisión cambiar al Táchira por el Hamburgo?
-Las oportunidades te llegan pocas veces en la vida... Creo que la decisión fue correcta, que no vine a un equipo cualquiera. Si bien no he podido jugar lo que haya querido, son cosas que pueden pasar en el fútbol. Hay que tener fortaleza mental para no decaer. Y, pese a todo, pienso que ha sido un buen paso para mi carrera.
¿Y LA SELECCIÓN?
Tomás Rincón sabe que la falta de continuidad puede pasarle factura con la Vinotinto. “Obviamente no se tiene el mismo ritmo que cuando uno está jugando, y por eso hay que trabajar adicional. Hay que ser muy profesional porque te afecta. Yo no jugué mucho antes de la serie frente a Colombia y Argentina pero me fue bien. He trabajado y se puede hacer cosas extras al entrenamiento para estar a tono”. Tendrá que hacerlo.
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