La Vinotinto cayó en primera vuelta ante los cuatro rivales que le restan en el Premundial
CARACAS Calculadora en mano. Se suma una y otra vez, se analizan todos los escenarios, positivos y negativos, optimistas y pesimistas. La Vinotinto llegó a las instancias del ahorro, en las que cada punto debe ser resguardado con recelo y donde un simple parpadeo puede romper el fino hilo que sostiene la esperanza de ir a un Mundial.
El hecho de estar sacando cuentas a estas alturas es un logro. La diferencia se marcará con base en lo que pueda lograr la selección en las cuatro fechas restantes. Los jugadores tienen las ganas y lo demostraron que con preparación pueden hacer historia.
Pero el camino de aquí a fin de año no será fácil, tanto a nivel deportivo como estadístico. Las cuatro estaciones en el futuro de la Vinotinto traen recuerdos dolorosos. Cuatro selecciones a las que no se les pudo ganar en la primera vuelta, ni siquiera empatar.
Chile y Brasil lucen como los Éverest por conquistar; Paraguay es una incógnita, y Perú se convierte en la victoria obligada, por ser en casa y ante la peor selección del Premundial.
Frente a la roja será una lucha ante la mejor selección en la actualidad y en una plaza que ha sido infranqueable para Venezuela, que deberá inspirarse en hazañas como la de La Paz para arrancar con el pie derecho el último trayecto de la eliminatoria.
Todo queda en casa
Los seis puntos a jugarse de local son más que una obligación para alimentar el sueño. Venezuela no pierde la esperanza, pero la realidad a veces golpea. En una eliminatoria tan pareja, con cuatro selecciones en óptimo nivel peleando un cupo, el concepto de perfección empieza a rondar en la cabeza de los vinotinto, más aún cuando la ruta mundialista termina en predios de la poderosa y casi invencible Brasil. Que nadie pestañee.
El hecho de estar sacando cuentas a estas alturas es un logro. La diferencia se marcará con base en lo que pueda lograr la selección en las cuatro fechas restantes. Los jugadores tienen las ganas y lo demostraron que con preparación pueden hacer historia.
Pero el camino de aquí a fin de año no será fácil, tanto a nivel deportivo como estadístico. Las cuatro estaciones en el futuro de la Vinotinto traen recuerdos dolorosos. Cuatro selecciones a las que no se les pudo ganar en la primera vuelta, ni siquiera empatar.
Chile y Brasil lucen como los Éverest por conquistar; Paraguay es una incógnita, y Perú se convierte en la victoria obligada, por ser en casa y ante la peor selección del Premundial.
Frente a la roja será una lucha ante la mejor selección en la actualidad y en una plaza que ha sido infranqueable para Venezuela, que deberá inspirarse en hazañas como la de La Paz para arrancar con el pie derecho el último trayecto de la eliminatoria.
Todo queda en casa
Los seis puntos a jugarse de local son más que una obligación para alimentar el sueño. Venezuela no pierde la esperanza, pero la realidad a veces golpea. En una eliminatoria tan pareja, con cuatro selecciones en óptimo nivel peleando un cupo, el concepto de perfección empieza a rondar en la cabeza de los vinotinto, más aún cuando la ruta mundialista termina en predios de la poderosa y casi invencible Brasil. Que nadie pestañee.
0 comentarios:
Publicar un comentario