El derecho es el clavo de un equipo que está lleno de incógnitas

CARACAS.- En los planes de muy pocos especialistas estaba el hecho de que los Marineros de Seattle perdieran 101 encuentros el año pasado.
Su ofensiva en el papel no era para terminar de penúltima en la Liga Americana en carreras anotadas (4.14 por encuentro) y su pitcheo tampoco se mostraba tan desastroso como terminó siendo (4.73 por encuentro la cuarta peor de la liga).
Pero como todo eso sí pasó, los navegantes deben fijarse en ejemplos como los de los Tigres de Detroit de 2006 y los Rays de Tampa Bay de 2008 para recordar que un equipo perdedor puede, de un año a otro, convertirse en contendor.
Lo más probable es que este no sea el caso, pero con un Félix Hernández posicionado para tener el mejor año de su carrera y con un Eric Bedard sano, los de Don Wakamatsu tienen al menos algunas esperanzas de poner su récord en positivo.
Ryan Rowland Smith se une a esos dos hombres como un lanzador de calidad (tuvo 3.41 de EFE en 118 entradas); no obstante, a partir de ahí existen series dudas que se extienden desde el bullpen hasta el lineup.
Carlos Silva y Jarrod Washburn, el cuarto y quinto abridor de la novena, acumularon 29 derrotas entre ambos el año pasado; mientras que los modestos Miguel Batista y los recién llegados David Aardsma y Tyler Walker conforman el corazón de relevo de un equipo que aún no cuenta con cerrador (contrataron a Chad Cordero, y de mantenerse sano, probablemente reclamará ese trabajo).
En la ofensiva existen todavía más preguntas que sólo serán respondidas si el talento de jugadores como Jeff Clement, Franklin Gutiérrez y José Celestino López alcanzan el cenit de sus potencialidades. Si esto no ocurre los Marineros correrán el riesgo de repetir la tortuosa ruta del año pasado, aun con Ken Griffey Jr. finalmente de regreso.
CARACAS.- En los planes de muy pocos especialistas estaba el hecho de que los Marineros de Seattle perdieran 101 encuentros el año pasado.
Su ofensiva en el papel no era para terminar de penúltima en la Liga Americana en carreras anotadas (4.14 por encuentro) y su pitcheo tampoco se mostraba tan desastroso como terminó siendo (4.73 por encuentro la cuarta peor de la liga).
Pero como todo eso sí pasó, los navegantes deben fijarse en ejemplos como los de los Tigres de Detroit de 2006 y los Rays de Tampa Bay de 2008 para recordar que un equipo perdedor puede, de un año a otro, convertirse en contendor.
Lo más probable es que este no sea el caso, pero con un Félix Hernández posicionado para tener el mejor año de su carrera y con un Eric Bedard sano, los de Don Wakamatsu tienen al menos algunas esperanzas de poner su récord en positivo.
Ryan Rowland Smith se une a esos dos hombres como un lanzador de calidad (tuvo 3.41 de EFE en 118 entradas); no obstante, a partir de ahí existen series dudas que se extienden desde el bullpen hasta el lineup.
Carlos Silva y Jarrod Washburn, el cuarto y quinto abridor de la novena, acumularon 29 derrotas entre ambos el año pasado; mientras que los modestos Miguel Batista y los recién llegados David Aardsma y Tyler Walker conforman el corazón de relevo de un equipo que aún no cuenta con cerrador (contrataron a Chad Cordero, y de mantenerse sano, probablemente reclamará ese trabajo).
En la ofensiva existen todavía más preguntas que sólo serán respondidas si el talento de jugadores como Jeff Clement, Franklin Gutiérrez y José Celestino López alcanzan el cenit de sus potencialidades. Si esto no ocurre los Marineros correrán el riesgo de repetir la tortuosa ruta del año pasado, aun con Ken Griffey Jr. finalmente de regreso.
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