TORONTO.- Venezuela no debe desalentarse por la derrota de anoche ante Estados Unidos, pues ese revés tenía que contemplarse en el presupuesto. La Unión Americana trajo a Toronto el equipo más robusto del Clásico, con estrellas de Grandes Ligas desparramadas por todas partes.
Lo que seguramente dejó un celaje de decepción en la afición y los jugadores, aparte de la derrota por paliza, es el hecho de que hasta el comienzo del sexto inning la Vinotinto iba ganando. El bullpen, principal flaqueza del equipo, confirmó su condición de talón de Aquiles al sacar a la novena del juego. El cuerpo de bomberos criollo recibió ocho carreras en un sexto tramo de infierno –trece en el desafío completo, con siete boletos- y mandó a la selección a un tercer partido decisivo que se efectuará mañana contra el ganador de hoy entre Canadá e Italia.
Lo otro que puede frustrar es que fueron Mark De Rosa y Chris Ianetta, los dos toleteros con menos jerarquía en la ofensiva norteña, quienes más daño causaron al combinado tricolor. Los dos sujetos teóricamente menos peligrosos, pues no son astros en las mayores, se combinaron para anotar dos rayitas y remolcar ocho de las quince anotaciones del Tío Sam. “Eso es lo bonito del beisbol. Que, no importa cuántas estrellas tengas, cualquiera que tenga un bate en la mano puede hacer daño”, se resignó el mánager Luis Sojo.
Armando Galarraga hizo un trabajo aceptable de cuatro entradas y dos tantos (producidos por triple de De Rosa), mientras que Víctor Zambrano sacó el quinto acto. Pero en el sexto los presagios negativos sobre el relevo se cumplieron de manera macabra. Todo comenzó con un ponche-wild de Zambrano gracias al cual se embasó Kevin Youkilis y se abrió la puerta a la dimensión del desastre: David Wright dio hit, Adam Dunn tomó cuatro malas para llenar las bases y venía De Rosa. El utility de los Cubs lucía como el más accesible para Zambrano, solo que el ex caraquista percibió el descontrol del mirandino y le sacó pasaporte impulsor. Ahí Venezuela se precipitó como las aguas del río Niágara en sus famosas cataratas. Chris Ianetta, promesa de los Rockies de Colorado al que Yorvit Torrealba desbancó hace dos años, dirigió una línea hacia el right contra el zurdo Carlos Vásquez que limpió las colchonetas. Boleto de Joel Hernández a Derek Jeter y tubey productor de dos de Dustin Pedroia siguieron abultando la ventaja, que se hizo abisal cuando Youkilis, en su segundo turno del capítulo, se la sacó a Hernández. Iván Blanco, Jean Carlos Granados, Víctor Moreno, todos fueron llevados al paredón.
El desnivel entre los relevos de ambos elencos fue demasiado obvio. Mientras Sojo traía a lanzadores sin contrato en MLB, el piloto adversario, Davey Johnson, reemplazaba a su iniciador Roy Oswalt con nombres como Brad Ziegler, Jonathan Broxton y Heath Bell. Y se le quedaron en el tintero J.J Putz, Brian Fuentes y Scot Shields, por citar a tres generales. El abridor y los bateadores venezolanos estuvieron a la misma altura de sus contrincantes del norte, pero las diferencias en el bullpen eran demasiadas como para que no se notaran. Se notaron, vaya que sí.
Sojo molesto con el descontrol
Lo que sacó de quicio a Luis Sojo del partido de anoche fue la falta de puntería de los relevistas. “Como mánager eso es lo que te molesta”, dijo el piloto luego del traspié ante Estados Unidos. “Tú quieres que los relevistas salgan agresivos y no fue el caso. Cuando llevaban ocho boletos dejé de contar. Cuando te pones abajo en el conteo contra unos bateadores grandeligas siempre vas a pagar. Si te van a batear que sea al primer pitcheo. Esas son las cosas que no pueden pasar y ellos lo saben. Ya perdimos y tenemos que salir adelante”. Venezuela va mañana contra su rival de turno con Enrique González como abridor, según informó Roberto Espinoza, coach de serpentineros. Le seguirá Ramón Ramírez.
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