Kelvim Escobar está emocionado tras superar un largo camino repleto de contratiempos
CARACAS.- Un año y ocho meses fue el tiempo de dolores, frustraciones, angustias, esfuerzo y desvelos que tuvo que pasar Kelvim Escobar para convertir ese trayecto en una grab alegría, tras recuperarse de las continuas molestias en el hombro derecho y estar listo para regresar a las Grandes Ligas.
El varguense saltará el sábado al morrito del Comerica Park de Detroit para enfrentar a los bengalíes.
“Estoy súper contento. Fue un camino de muchas altas y bajas pero gracias al esfuerzo y mi fe ya estoy de vuelta a las Grandes Ligas”, expresó Escobar vía telefónica tras reportarse a su club en Toronto.
“He estado pensando y no sé cómo voy a reaccionar ese día, estoy orgulloso de mí mismo y ya quiero ponerme el uniforme para salir a batallar con mi equipo. Tengo muchos sentimientos encontrados y ese día me contestaré muchas dudas a mí mismo sobre mi regreso”, explicó el escopetero.
Escobar no piensa en el rival que tendrá en frente y mucho menos en tener que medirse a Miguel Cabrera por primera vez y a Magglio Ordóñez que le batea .417 (24-10) de por vida.
“Yo no pienso en los bateadores que tengo en frente. Magglio y Miguel están catalogados como bateadores temibles en las mayores y me tendré que cuidar de ellos cuando sea posible. Yo voy a salir al terreno a ejecutar mi plan de juego y a dar lo mejor de mí. Nunca me he caracterizado por darle crédito a los bateadores, yo simplemente soy agresivo y confío en mi repertorio de lanzamientos”. apuntó Escobar, quien eliminó por ahora de su amplio catálogo de envíos, el slider por no ejecutarlo durante su proceso de rehabilitación en ligas menores.
“El slider no lo necesito ahora porque tengo la curva, el cambio, el split finger y la recta de dos costuras y la de cuatro costuras; ¡Guao! tengo un arsenal de pitcheos y no me había dado cuenta”, bromeó.
Kelvim terminó de calibrar su brazo a principios de semana y ahora espera su turno.
“El lunes (en las menores) pude comprobar que estoy listo. No estuve pendiente de resultados. Tuve que lanzar en un clima con mucho frío, llovió por tres innings y mi mente estaba en alcanzar los 90 envíos y en ver cómo reaccionaba mi hombro. Ya sólo me queda esperar el día de mi nuevo debut”, explicó.
La clave
Para Kelvim Escobar la clave en su regreso a las mayores será poder controlar las emociones.
“Yo pienso que eso va a ser lo más importante para mí. En ligas menores me sentí muy emocionado y eso me descontroló un poco. Debo estar tranquilo y enfocado, pero eso será la difícil tarea que tendré el sábado porque no es nada fácil regresar después de tanto tiempo”, reflexionó, quien buscará su victoria 102 en las mayores.
Quiere regresar a la lucha
Kelvim Escobar pertenece al selecto club de los criollos con más de 100 victorias junto a Wilson Álvarez (102), Johan Santana (116) y Freddy García (118). El de La Sabana está a una victoria de igualar a Álvarez con 102 triunfos en las mayores y Carlos Zambrano le pisa los talones con 99 laureles.
“Johan Santana y Carlos Zambrano son más jóvenes que yo pero me siento capaz de seguir acumulando victorias en las Grandes Ligas. Esta es una competencia sana y bonita entre lanzadores venezolanos y quiero aprovechar al máximo cada apertura para seguir sumando triunfos”, finalizó el escopetero.
Plagado de lesiones
A lo largo de sus 12 años de carrera como lanzador en las Grandes Ligas, Kelvim Escobar ha debido superar lesiones en la mano, antebrazo, codos y hombro.
En 2005 el nativo de La Sabana tuvo que operarse el codo derecho para retirarse unas astillas que le molestaban cuando lanzaba. Estuvo en la lista de incapacitados alrededor de 77 encuentros.
En enero de 2008 comenzaron los dolores en el hombro derecho; tras acudir a varios médicos decidió operarse a mediados de ese año y se inició el largo camino que finalizó el lunes al quedar listo para volver.
El varguense saltará el sábado al morrito del Comerica Park de Detroit para enfrentar a los bengalíes.
“Estoy súper contento. Fue un camino de muchas altas y bajas pero gracias al esfuerzo y mi fe ya estoy de vuelta a las Grandes Ligas”, expresó Escobar vía telefónica tras reportarse a su club en Toronto.
“He estado pensando y no sé cómo voy a reaccionar ese día, estoy orgulloso de mí mismo y ya quiero ponerme el uniforme para salir a batallar con mi equipo. Tengo muchos sentimientos encontrados y ese día me contestaré muchas dudas a mí mismo sobre mi regreso”, explicó el escopetero.
Escobar no piensa en el rival que tendrá en frente y mucho menos en tener que medirse a Miguel Cabrera por primera vez y a Magglio Ordóñez que le batea .417 (24-10) de por vida.
“Yo no pienso en los bateadores que tengo en frente. Magglio y Miguel están catalogados como bateadores temibles en las mayores y me tendré que cuidar de ellos cuando sea posible. Yo voy a salir al terreno a ejecutar mi plan de juego y a dar lo mejor de mí. Nunca me he caracterizado por darle crédito a los bateadores, yo simplemente soy agresivo y confío en mi repertorio de lanzamientos”. apuntó Escobar, quien eliminó por ahora de su amplio catálogo de envíos, el slider por no ejecutarlo durante su proceso de rehabilitación en ligas menores.
“El slider no lo necesito ahora porque tengo la curva, el cambio, el split finger y la recta de dos costuras y la de cuatro costuras; ¡Guao! tengo un arsenal de pitcheos y no me había dado cuenta”, bromeó.
Kelvim terminó de calibrar su brazo a principios de semana y ahora espera su turno.
“El lunes (en las menores) pude comprobar que estoy listo. No estuve pendiente de resultados. Tuve que lanzar en un clima con mucho frío, llovió por tres innings y mi mente estaba en alcanzar los 90 envíos y en ver cómo reaccionaba mi hombro. Ya sólo me queda esperar el día de mi nuevo debut”, explicó.
La clave
Para Kelvim Escobar la clave en su regreso a las mayores será poder controlar las emociones.
“Yo pienso que eso va a ser lo más importante para mí. En ligas menores me sentí muy emocionado y eso me descontroló un poco. Debo estar tranquilo y enfocado, pero eso será la difícil tarea que tendré el sábado porque no es nada fácil regresar después de tanto tiempo”, reflexionó, quien buscará su victoria 102 en las mayores.
Quiere regresar a la lucha
Kelvim Escobar pertenece al selecto club de los criollos con más de 100 victorias junto a Wilson Álvarez (102), Johan Santana (116) y Freddy García (118). El de La Sabana está a una victoria de igualar a Álvarez con 102 triunfos en las mayores y Carlos Zambrano le pisa los talones con 99 laureles.
“Johan Santana y Carlos Zambrano son más jóvenes que yo pero me siento capaz de seguir acumulando victorias en las Grandes Ligas. Esta es una competencia sana y bonita entre lanzadores venezolanos y quiero aprovechar al máximo cada apertura para seguir sumando triunfos”, finalizó el escopetero.
Plagado de lesiones
A lo largo de sus 12 años de carrera como lanzador en las Grandes Ligas, Kelvim Escobar ha debido superar lesiones en la mano, antebrazo, codos y hombro.
En 2005 el nativo de La Sabana tuvo que operarse el codo derecho para retirarse unas astillas que le molestaban cuando lanzaba. Estuvo en la lista de incapacitados alrededor de 77 encuentros.
En enero de 2008 comenzaron los dolores en el hombro derecho; tras acudir a varios médicos decidió operarse a mediados de ese año y se inició el largo camino que finalizó el lunes al quedar listo para volver.
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