Félix Hernández ha tenido un inicio de campaña ideal para terminar de explotar y convertirse en el segundo Cy Young criollo
CARACAS.- Tim Lincecum ha sido el joven sensación de las Grandes Ligas durante las últimas dos temporadas. A punto de cumplir 25 años, el as de los Gigantes de San Francisco ya incluso ganó su primer Cy Young.
En la misma costa oeste de Estados Unidos, más de mil kilómetros más arriba, eso sí, está Félix Hernández con los Marineros de Seattle. Con algo menos de edad (23), y muchísima menos bulla, el venezolano supera a Lincecum en aperturas (109-61), victorias (43-26) y ponches (629-450).
“Ha sido un fenómeno por años”, dijo su nuevo mánager, Don Wakamatsu, luego de que el derecho lanzó ocho innings en blanco el martes ante los Medias Blancas de Chicago, con cuatro hits, nueve ponches y un boleto, para ganar su cuarto partido en cinco aperturas en abril. “Ahora es el momento en que dé un paso al frente y se convierta en el líder de la rotación, como lo hizo Pedro Martínez. Ese es el reto de Félix”.
Con récord de 4-0, 2.38 de EFE, 36 K y 10 BB, Hernández ha sumado otro extraordinario mes de abril, y ha dado dos indicios de que esta pudiera ser la temporada en la que por fin se consagre entre la élite de las mayores, entre esos tres o cuatro lanzadores que son nombrados antes de cada campaña como los favoritos a ganar el Cy Young: primero, en 2009 el criollo ha tenido una relación de 9.53 ponches por cada nueve innings, mejorando su cifra de por vida de 8.08.
El otro aspecto, y quizás una de las causas del primero, es que parece haberse dado cuenta de lo importante que es ponerse arriba temprano en la cuenta, al haberle lanzado strike con su primer envío a 73% de los bateadores que ha enfrentado (el promedio de su carrera es de 60%). “Sólo quiero castigar la zona de strike cada vez que lance”, dijo en efecto Hernández en la rueda de prensa, después de dejar cabizbajo a Ozzie Guillén durante toda la noche. Para seguir enrumbado hacia esa consagración, será importante que Félix evite desastres en mayo, un mes históricamente difícil para él (ver tabla).
Lo tratan con precaución
Con el partido 8-0 en el noveno, Wakamatsu decidió quitarle la bola a Hernández. “Le dije ‘no’ la primera vez que me dijo que me iba a sacar. La segunda sí lo escuché”, dijo Félix, quien quería su primer partido completo de 2009 y el que hubiera sido el sexto de su carrera. “Queremos el mayor número posible de sus aperturas”, explicó el mánager. “Ya había lanzado 100 pitcheos en una noche fría. Era suficiente”.
En la misma costa oeste de Estados Unidos, más de mil kilómetros más arriba, eso sí, está Félix Hernández con los Marineros de Seattle. Con algo menos de edad (23), y muchísima menos bulla, el venezolano supera a Lincecum en aperturas (109-61), victorias (43-26) y ponches (629-450).
“Ha sido un fenómeno por años”, dijo su nuevo mánager, Don Wakamatsu, luego de que el derecho lanzó ocho innings en blanco el martes ante los Medias Blancas de Chicago, con cuatro hits, nueve ponches y un boleto, para ganar su cuarto partido en cinco aperturas en abril. “Ahora es el momento en que dé un paso al frente y se convierta en el líder de la rotación, como lo hizo Pedro Martínez. Ese es el reto de Félix”.
Con récord de 4-0, 2.38 de EFE, 36 K y 10 BB, Hernández ha sumado otro extraordinario mes de abril, y ha dado dos indicios de que esta pudiera ser la temporada en la que por fin se consagre entre la élite de las mayores, entre esos tres o cuatro lanzadores que son nombrados antes de cada campaña como los favoritos a ganar el Cy Young: primero, en 2009 el criollo ha tenido una relación de 9.53 ponches por cada nueve innings, mejorando su cifra de por vida de 8.08.
El otro aspecto, y quizás una de las causas del primero, es que parece haberse dado cuenta de lo importante que es ponerse arriba temprano en la cuenta, al haberle lanzado strike con su primer envío a 73% de los bateadores que ha enfrentado (el promedio de su carrera es de 60%). “Sólo quiero castigar la zona de strike cada vez que lance”, dijo en efecto Hernández en la rueda de prensa, después de dejar cabizbajo a Ozzie Guillén durante toda la noche. Para seguir enrumbado hacia esa consagración, será importante que Félix evite desastres en mayo, un mes históricamente difícil para él (ver tabla).
Lo tratan con precaución
Con el partido 8-0 en el noveno, Wakamatsu decidió quitarle la bola a Hernández. “Le dije ‘no’ la primera vez que me dijo que me iba a sacar. La segunda sí lo escuché”, dijo Félix, quien quería su primer partido completo de 2009 y el que hubiera sido el sexto de su carrera. “Queremos el mayor número posible de sus aperturas”, explicó el mánager. “Ya había lanzado 100 pitcheos en una noche fría. Era suficiente”.
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