lunes, 8 de junio de 2009

Objetivo 1: completado


El que arriesga gana o pierde. Eso lo sabía César Farías cuando miró en el calendario el próximo rival: Bolivia en La Paz. Según comentó el técnico luego del histórico triunfo en las alturas, la preparación no inclinó la balanza, pero sí emparejó a Venezuela con un conjunto acostumbrado a mandar en casa con una ventaja inhumana. Se arriesgó y ganó.

Es cierto, si. Se jugó de igual a igual, esta vez sí, como lo prometió en la previa. Excelente, así es como debe ser: sin complejos, con una buena preparación física y mental, pero aún hay mucho por hacer. Desde esta tribuna aplaudimos el trabajo comprometido del cuerpo técnico, de los jugadores y de los equipos, que cedieron a sus jugadores en plena definición del torneo local.

También hay que rescatar la labor individual. Lo de Rafa Romo dejó a todos con una sonrisa. Desde su aparición en la escena futbolística nacional, ha asombrado con su destreza y sentido práctico. En La Paz volvió a demostrar su cabeza fría, como lo hizo en aquel penal ante Colombia en el sub-20, y emergió como el gran héroe ante un conjunto desesperado, ahogado en su carencia de argumentos, en extremo dependiente de Marcelo Martins y Joselito Vaca, ambos perdidos en la cancha. El nuevo Gigante de Turén será, sin duda, el portero titular de Venezuela en los próximos dos ciclos.

Luis Manuel Seijas dejó claro que tiene que estar en la selección. Luego de superar un malentendido con las cabezas de la Vinotinto, volvió con las ideas claras y una versatilidad que pocos jugadores pueden dar. Se movió por todas partes, como si nada, empujando el carro nacional hasta provocar el autogol, porque hasta la suerte acompañó esta vez.

José Manuel Velázquez completa ese trío de jugadores que marcaron la diferencia, más allá de ganar por un error del contrario. El central mostró garra, madurez y criterio en la salida, no regalando prácticamente nada al contrario. El heredero de Rey, ¿alguién lo duda?

2009 parece ser el año que esperaba Farías. Ya logró clasificar a Venezuela en un mundial, derrotó a Colombia y acabó con el mito de la altura. Ahora, con el equipo por primera vez metido en la pelea a falta de cinco fechas, tiene la oportunidad única de demostrar que el mundial puede dejar de ser sólo un sueño.

A los románticos tal vez no les funcione eso de “ganar como sea” en lugar de “jugar bien al fútbol”, pero por lo pronto eso es lo que hay. Ojalá algún día esas frases se fundan para deleite de una afición cada vez más entusiasta con este deporte.

Los triunfos callan todas las bocas, así parece, pero no hay que olvidar situaciones puntuales: La Vinotinto sigue sin crear una jugada colectiva, la delantera anda apagada y el estilo de juego se ha perdido. Eso sí, se ha ganado en carácter, empuje y ganas. Que nadie se engañe.

Veremos qué ocurre con los caballos ante Uruguay, ahora más comprometidos con la victoria para evitar que lo ocurrido en La Paz pase a la historia sólo como un dato curioso. Sonará trillado pero esta vez “es la hora de la verdad” y como diría una hinchada por allí: “¡Sigue el aguante!”.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Deportes en gotas. Powered By Blogger © 2009 Bombeli | Theme Design: ooruc